El 25 de noviembre de cada año, el calendario nos recuerda la necesidad imperiosa de eliminar toda forma de violencia de género, especialmente contra las mujeres.
En Colombia las cifras son aterradoras. Entre enero y julio de 2021, el número de mujeres asesinadas en el país creció en un 18,1% con relación al año anterior y se estima que 9.899 fueron violadas. Así lo reveló un estudio presentado por la plataforma Change.org., que además revela que 15.239 fueron víctimas de violencia intrafamiliar, 10.392 sufrieron violencia física y 5.620 denunciaron agresiones en su propio hogar.
Triste panorama si tenemos en cuenta que éstos datos son de casos conocidos porque, por lo general, en el tema de violencia de género impera la ley del silencio y la mayoría de los casos no son denunciados, quedando en el anonimato.
Las principales causas por las cuales las víctimas se abstienen de denunciar, son entre otras: la revictimización, las amenazas, el chantaje económico, sentimental o psicológico, la desidia de muchos funcionarios judiciales o entes de investigación, encargados de recibir las denuncias o alertas tempranas, que no atienden con la seriedad y responsabilidad que merecen éstos casos. Son situaciones que desestimulan a las víctimas a denunciar.
Recordemos que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) define la violencia contra la mujer como «todo acto de violencia de género que tenga como resultado un daño físico, sexual o psicológico, incluso cuando hay amenazas de actos como, coacción o privación arbitraria de la libertad, tanto en la vida pública como en la privada».
Es decir, violencia no es sólo la agresión física, sino también la verbal, psicológica y muchas otras formas de maltrato hacia las mujeres. Y desde una perspectiva más amplia, también se consideran violencia de género: la discriminación sexual en el ámbito laboral, que de paso abre una brecha salarial; la falta de representación política y los estereotipos y prejuicios sobre el rol de la mujer en la sociedad.
Que nuestro compromiso para eliminar la violencia de género sea cada día y no que nos acordemos sólo los 25 de noviembre de cada año.
